sábado, 4 de abril de 2026

Identidad y memoria en nueve autores belemitas de la antología De cuento en cuento, Ariel Cambronero Zumbado

 


Ariel Cambronero Zumbado

Br. en Literatura y Lingüística con Énfasis en Español, UNA

Maestrando en Lingüística, UCR

ORCID ID: 0000-0002-1800-5382

 

La antología De cuento en cuento se compone de veinticuatro relatos de nueve autores belemitas, en cuyo centro se detectan dos elementos claves: la identidad y la memoria. De acuerdo con los investigadores Valverde Ayala, Guevara Burgos, García Suárez y Proaño Cobos (2024), tanto la identidad como la memoria “son pilares fundamentales que construyen la cultura, actuando como la ‘memoria constituyente’ que preserva tradiciones, valores y experiencias compartidas” (p. 86). Por otro lado, “la identidad, entendida como cultura interiorizada, y la memoria, como relato seleccionado de hechos marcados, fortalecen la cohesión social y el sentido de pertenencia de los pueblos” (Valverde Ayala, Guevara Burgos, García Suárez y Proaño Cobos, 2024, p. 87).

 De esta forma, los textos exponen una memoria y una identidad que representan una parte de la cultura costarricense y la identidad individual. Esta memoria puede evocar tanto aspectos negativos como positivos del entorno, los cuales acaban por formar una experiencia colectiva que moldea tanto al individuo como a la sociedad misma.

 Una de las formas que algunos de los textos utilizan para evocar esta memoria es a través de la comida. Este elemento es fundamental en la identidad de una cultura y de cada familia que la compone, ya que, como dijo el chef costarricense Carlos Alpízar (2026), “una receta cambia ligeramente de una casa a otra. No porque esté mal, sino porque cada familia la fue adaptando con el tiempo. Y así, poco a poco, se fue formando la cocina que conocemos como costarricense” (0:36). Esto se observa, por ejemplo, en el cuento “El café de mi madre” de Loreana Araya Fernández, en el que se menciona lo siguiente: “Me acerqué a la madre de Matilda justo cuando le ofrecía el pozol; ella le dice: —Ma, le está quedando riquísimo. ¡Es que es casero! Tiene todos los olores en sofrito: ajo, chile, cebolla, culantro de la feria” (p. 10). Aquí no solo marca una identidad nacional con un plato típico como el pozol, sino también una regional y, concretamente, una familiar, en la que se cocina este platillo con ingredientes que otras familias no emplean para preparar este mismo platillo.

 En otras familias, por ejemplo, no se agrega culantro o se sazona con pimienta La Estrella en lugar de añadirle el sofrito; en otras, se hace una combinación de otros ingredientes o se usan otras variantes de maíz. Esto es un ejemplo del ecosistema culinario tan grande que tiene Costa Rica y que conforman la identidad tanto del país como de las regiones.

 

Un elemento interesante que sirve como catalizador de la memoria es el licor. En esta antología, el alcohol aparece como una bebida que puede desembocar tanto recuerdos positivos como negativos. En el cuento “La llena” de Rafael Arroyo Villegas, el ron funge como unificador entre el protagonista y el abuelo, quien se separa del resto de la familia en pleno aguacero. Es por medio del licor que el abuelo le revela el secreto al protagonista, crea una especie de refuerzo familiar, como sucede en muchas familias y en la sociedad en general cuando se bebe para socializar o fortalecer lazos interpersonales.

 Por otro lado, en el relato “El chino Miguel” de Elizabeth Chango Trejos, el alcohol sirve como desencadenante de problemas. Es por el alcohol que Casimiro intenta asesinar a Miguel; es por el alcohol que Casimiro casi destruye la tienda ante la negativa de Miguel de venderle alcohol. También es debido al alcohol que queda al descubierto la xenofobia de Casimiro hacia Miguel, al cual le muestra animadversión por ser chino y, según él, robarle el trabajo a la gente. De esta forma, el licor sirve como desenmascarador de los verdaderos pensamientos de Casimiro hacia Miguel. Asimismo, se muestra el rechazo al que se enfrenta un migrante que desea emprender en otro país.

 En el cuento “Año Nuevo Chino en Puntarenas” de Elizabeth Chango Trejos, se evidencia tanto el choque cultural como el sincretismo cultural de un migrante chino en Costa Rica. En cuanto al choque cultural, se manifiesta cuando los miembros de la familia china quedan aturdidos ante los juegos de pólvora, los cuales consideran extremadamente ruidosos y caóticos. Esto forma un contraste entre ambas culturas; sin embargo, no se crea una ruptura entre estas; más bien, se entiende como un proceso básico de adaptación a la nueva cultura que se está adpotando.

 Respecto al sincretismo cultural, se observa en primer lugar en el hecho de que los personajes deciden celebrar el Año Nuevo Chino al mismo tiempo que se celebra el Año Nuevo en Costa Rica, lo que a su vez evidencia una transición o adaptación a la cultura nueva por parte de los migrantes. Asimismo, los platillos que se cocinan para la celebración manifiestan aún más dicho sincretismo: por el lado costarricense, asado de carne y salchichón para gallos, y tamales de cerdo; por el lado chino, wantanes fritos. Además, preparan chop suey seco, el cual ya de por sí es un platillo fusión de la cocina china con la estadounidense y que termina llegando a Costa Rica mediante la migración de personas chinas.

 Este texto también emplea el imaginario mitológico de distintas naciones para develar ese sincretismo, como se menciona al inicio con la imagen de Santa Claus como herencia gringa de parte de la globalización y luego al final con la visión que tiene la niña en medio de la pirotecnia. Ella ve una especie de hombre mono y lo identifica como un mal presagio. Esto se vincula con otro personaje que aparece: Kalus, un marinero alemán que corteja a Gloria, una puntarenense. Esa figura del hombre con cara de mono recuerda a un fantasma maligno de origen chino que se llama Shuigui o Shui hao, el cual, aparte de tener atributos de mono, representa una energía de infortunio y venganza. Es un espíritu maligno que atrae a los humanos al mar para ahogarlos y luego usurpar su lugar. Ese mono representa al alemán, al llevar el mismo nombre, y a la cultura gringa, por la vinculación por nombre entre el marinero y Santa Claus. De esta forma, lo extranjero europeo y norteamericano se concibe como una amenaza en el texto, como si fueran entes negativos que desean ahogar a las culturas que ellos conciben como inferiores.

 La imagen de una nación, de acuerdo con Ramón Grosfoguel, se forma al contrastarse con el otro; es decir, tras entrar en una comparativa con los otros pueblos, se van diferenciando o asemejando ciertas costumbres y perspectivas del mundo. Esto incluye el punto de vista que tiene sobre los habitantes de otros países. Este contraste con la otredad es otro de los elementos que varios de los textos utilizan para definir tanto al otro como a sí mismo. En consonancia con el texto anterior, los cuentos “El carro del príncipe de Prusia”, también de Elizabeth Chango Trejos, y “El que fuma, la paga” de Mauren Fernández Benavides ilustran este contraste entre el costarricense y el europeo. En ambos casos, hay una jerarquía: los europeos se encuentran el la cima y los costarricenses se hallan por debajo de estos. Los costarricenses mantienen una actitud de servilismo y dependencia, como sucede con la familia de la protagonista que sirve al príncipe de Prusia.

 En el cuento “El que la fuma, la paga”, por otra parte, ocurre un acto de violación hacia Antonia por parte del español que llega a los tabacales. Los hombres callan y no denuncian el abuso ni hacen nada al respecto; en cambio, son las mujeres quienes toman la justicia en sus manos y acaban envenenando por medio del tabaco al español. Este pasaje no solo muestra cómo se ha construido la identidad costarricense al margen de la europea, sino cómo se ha construido toda la identidad latinoamericana. Recuerda el tópico del colonialismo y cómo una y otra vez Europa subyuga a los latinoamericanos por medio de la violencia y la misma perspectiva de inferioridad o dependencia de los latinoamericanos. Esto también recuerda a la actualidad, en casos como el de Noelia Castillo Ramos, la muchacha española que sufrió un abuso por parte de varios hombres y la sociedad no se preocupó en su momento por ajusticiar a los criminales. Este texto es como un prisma que muestra cómo una situación tan terrible se ha encarnado a lo largo del tiempo en nuestras sociedades. Texto clave y que no pierde actualidad.

 Otros elementos que se emplean en esta antología para evocar la memoria y que son constituyentes de la identidad son las referencias a leyendas, como es el caso del texto “¿Tan mal va la cosa?” de Roberto C. Murillo Ávila. En este cuento, se mencionan leyendas como La Carreta sin bueyes, La Segua y El Cadejo para generar un contraste entre los vivos y los muertos, los terrores del imaginario colectivo y los terrores sociales. Gracias a este contraste, se muestra el ser humano como la verdadera amenaza, como el verdadero monstruo que incluso atemoriza a los mismos nuestros de nuestras leyendas. Este desmantelamiento también se encuentra en el relato “Una larga mano blanca”, del mismo autor, en el que las leyendas se muestran meramente como elementos atemorizantes, pero no reales, mientras que el comportamiento humano queda al descubierto como el detonante de los disgustos.

 Otro aspecto clave con el que algunos de estos textos manifiestan la memoria y la identidad es por medio de las interacciones sociales, como sucede en los cuentos “Panza de perra” de Jaime Florindo Naranjo Blanco, con la figura de la señora que inyectaba a todos en el pueblo, y “El tilichero”, del mismo autor, con la figura del tilichero, cuyos objetos terminan develando la identidad de cada uno de los personajes que interactúan con él. Otros textos que emplean este recurso son “Ocho pesos” de Guillermo Rodríguez Rodríguez con la figura ancestral del abuelo que presenció el surgimiento y la expansión del pueblo belemita, “Víctor” de José Eugenio Zumbado González con la figura del personaje extraño que desentona en el pueblo y que tiende a incomodar a los demás debido a sus vicios, su modo de vida o por comportarse como los demás, y, por último, el texto “Peregrina” de Andrea Oriza con la representación de esas relaciones familiares difíciles que crean una ruptura tanto en la familia como en el individuo: una familia destruida desde los cimientos, una relación maternal muerta desde el inicio.

 

En síntesis, aunque se podría seguir hablando de estos y los otros textos, se concluye que la colección de relatos De cuento en cuento es un muestrario de distintos ecosistemas culturales que trabajan desde la evocación y la identidad. Evocan memorias agradables como los platillos de nuestras madres y memorias que aún duelen como una llaga abierta; evocan una identidad a lo largo del tiempo, desde distintas ópticas e individuos, pero que junto conforman una misma cultura.

 Referencias bibliográficas

Alpízar, C. [@imjustacookcr]. (13 de marzo de 2026). Durante mucho tiempo la cocina costarricense no se aprendía en libros [Video]. Instagram. https://www.instagram.com/p/DVzae-ZjdzT/?hl=es-la

Cros, E., y Borrero Echeverry, J. (2017). Hacia una teoría sociocrítica del texto. La palabra, (31), 29-38.

Dobles, A. (Ed.). (2026). De cuento en cuento: selección del Taller de Narrativa 2025. Belén: Asociación Cultural El Guapinol.

García, M. Á. (2025). Literatura, ideología y sociocrítica. Sociocriticism39(1), 10. http://interfas.univ-tlse2.fr/sociocriticism/4067

Grosfoguel, R. (2011). La descolonización del conocimiento: diálogo crítico entre la visión descolonial de Frantz Fanon y la sociología descolonial de Boaventura de Sousa Santos. Formas-Otras: Saber, nombrar, narrar, hacer, 97-108.

Lampis, M. (2025). Sociocrítica y lectura. Sociocriticism39(1), 12. http://interfas.univ-tlse2.fr/sociocriticism/4087

Valverde Ayala, R. D., Guevara Burgos, J. I., García Suárez, A. E. y Proaño Cobos, M. L. (2024). La importancia de la memoria histórica en la construcción de la identidad cultural a través de recursos digitales. South Florida Journal of Development 5, 7, 1-23. DOI: 10.46932/sfjdv5n7-024


lunes, 22 de julio de 2024

“Música para cambiar vidas”

 

La Orquesta Sinfónica de Belén. Por Sergio Herrera Ulloa, Director fundador.

El 4 de junio pasado, la Orquesta Sinfónica de Belén cumplió un año de labor, en un pueblo tan emprendedor como San Antonio de Belén ubicado al centro de Costa Rica es un paso gigante, algunas comunidades cercanas ya han iniciado procesos similares, pero para nuestro cantón, es una gran señal y demuestra que se avanza y se proyecta en el desarrollo social por muy buen camino,

Belén cuenta con la Asociación Cultural el Guapinol desde hace 31 años y en su aniversario 30 el año pasado, conformó un grupo de personas pro orquesta sinfónica integrado por Juan Carlos Murillo, Alexander Porras, Manuel Ortiz, y mi persona, todos nos sentíamos profundamente interesados en unir a toda una comunidad alrededor de niños y jóvenes con afinidad a la música.

Con ese objetivo, habiendo estudiado en Venezuela en el sistema de orquesta juvenil de José Antonio Abreu, y en Alemania dirección orquestal y con la experiencia lograda en el Castella en orquestas infantiles, lo primero que nos planteamos era encontrar a esos talentos, niños y niñas que tuvieran ese carisma hacia la música y que tomando un violín se dispondrían a sembrar una semilla en clave de sol, como se dice en el lenguaje musical en la comunidad.

Entonces, ubicamos a los niños en las escuelas públicas de Belén, la Escuela Manuel del Pilar de la Asunción, La Escuela Fidel Chávez en la Ribera y La Escuela España en San Antonio, así mismo se anunció a toda la comunidad de manera transparente para así lograr las inscripciones.

Y se le entrego un violín a cada niño como quien entrega una herramienta con un mensaje claro a los padres de familia” Música para cambiar vidas”. Se iniciaron los ensayos en junio del año 2023, contando con el apoyo de Mariano Herrera Fajardo, profesor de Violín que se sumó al proyecto y me ayudó en un 100%, él ha logrado que esos jóvenes de verdad toquen con amor el Violín.

La Casa de la Cultura cambió de color, ahí donde el siglo pasado encerraron jóvenes sin futuro por robar o tomar licor, hoy se hace música con niños únicos, con los ojos brillantes y familias de bien que están interesados en alcanzar las cumbres del conocimiento.

Y es que la idea es eso, “Cambiar Vidas “: para que no dejen la escuela, para que no abandonen los estudios, para que no ingresen en caminos de vicios o limiten su formación, esta idea es para que una comunidad observe como una generación de jóvenes serán un ejemplo y establecerán nuevos caminos, con mayores habilidades y visión, una generación nueva. El arte como la educación es el único medio para afrontar los nuevos retos, esa es la esperanza que tenemos.

La Asociación Cultural el Guapinol ha logrado una vez más su meta, y está generando con aliados estratégicos de la comunidad como Intel y Pedregal entre otras donaciones compras de instrumentos musicales para seguir dando a la niñez y juventud violines y así integrarlos a nuestro movimiento.

En un año hemos presentado nuestra orquesta en el Centro de Convenciones del Ande, en la Casa de la Cultura, en la Iglesia de San Antonio y en la de la Ribera.

Estaremos celebrando en el año 2025 el centenario de la Escuela España y conformaremos un coro escolar de 100 niños, más los 70 niños que pretendemos en nuestra orquesta uniremos a una comunidad única en Costa Rica.

¿Porque única? porque cuenta con toda una infraestructura escolar y colegial, con una Casa de la Cultura con proyectos ambiciosos en teatro, artes plásticas y danza, por lo que el apoyo de la Unidad de Cultura de Belén y la alcaldía es primordial.

Nuestro deseo es cumplir no un año de existencia sino ser un motor para “cambiar vidas”



domingo, 10 de marzo de 2024

El Guapinol y la vinculación internacional

Por más de dos décadas el vínculo que mantiene la Asociación con Casa de Poesía y la participación en el Festival Internacional de Poesía, le ha permitido a la Asociación Cultural el Guapinol y a sus miembros establecer relaciones e intercambios con personas y entidades de otros países.

Esos vínculos, tanto en el área literaria, así como las artes escénicas y la música, le ha brindado a la Asociación la posibilidad de recibir en nuestro cantón a personas de diversas nacionalidades: mejicanos, chilenos, argentinos, egipcios, nicaragüenses, españoles, hindúes, salvadoreños, entre muchas nacionalidades, cuyas amistades e intercambios culturales han perdurado en el tiempo.

Recientemente, la Asociación estableció un canal de colaboración con la Universidad Nacional y la UNESCO París, lo cual facilitó que el proyecto de estudio ejecutado por nuestra compañera Carolina Zumbado, culminase con la presentación de la Obra "Mundos posibles" en la 17 Sesión del Comité Intergubernamental de la Convención de 2005 sobre la Protección y Promoción de la Diversidad de las Expresiones en la Sede de la Unesco en París del 27 de febrero al 1 de marzo del 2024.

Actualmente, la firma de un convenio con la Asociación Pax Christi de Alemania, dará la oportunidad a dos jóvenes alemanes que ingresarán a Costa Rica el 1 de agosto y por el término de un año, colaboraran con los diversos programas culturales que gestiona la Asociación en Belén.  
Sin lugar a dudas, esas vinculaciones e intercambios han enaltecido a nuestro cantón y acrecientan la inmensa gestión artístico cultural que realiza la Asociación Cultural el Guapinol y, sobre todo, contribuyen al crecimiento del acervo cultural belemita.

Lic. Juan Carlos Murillo Sánchez. Gestor Cultural.


martes, 27 de febrero de 2024

Tiempo de cosecha para Belén


Tomado del Periódico el Guacho.  https://periodicoelguacho.com/enero-ano-2024-tiempo-de-cosecha-para-belen/ Por Andrea Oryza. 

La Asociación Cultural El Guapinol empieza el año 2024 cosechando los frutos de su trabajo sostenido, de su esfuerzo por abonar la cultura belemita con la simiente de la educación artística.

El miércoles 17 de enero en la develación de la fotografía del ilustre Fabián Dobles, oriundo del cantón y ahora benemérito de las letras patrias, una comitiva de la asociación llevó su propio homenaje póstumo al escritor y a su familia. 

 En el solemne evento que tuvo lugar en la Asamblea Legislativa, un músico joven, parte de los talentos que ya cosecha el programa de formación artística, interpretó su repertorio propio, es decir, su propia creación musical. 

 Se trata del joven José Daniel Cabezas Seravalli, de 14 años, quien tuvo la iniciativa de presentar sus composiciones “Huellas en la Arena” y “Segunda Sonata” en piano. 

 Daniel ha sido estudiante del programa de formación artística del Guapinol, al cual asiste semana a semana en la Casa de la Cultura, desde hace más de tres años. Su ejemplo de disciplina fue confirmado por el profesor de piano Luis Alonso Cabezas, quien suele recordar a sus estudiantes que el 80% del avance como intérpretes, se logra con el trabajo personal en casa. 

 El orgullo que hoy siente el pueblo de Belén por tener entre sus hijos predilectos a un grande de las letras como don Fabián Dobles, debe ir acompañado por la satisfacción de saber que cumple con la tarea de visibilizar el talento de las nuevas generaciones del cantón; así como, propiciar el desarrollo integral que aportan todas las disciplinas artísticas: la música, la danza, la pintura, el teatro y la escritura creativa. 

 Este esfuerzo sostenido ya da frutos sustanciosos, como el creciente virtuosísimo de Daniel o como la conformación de la Orquesta Sinfónica de Belén, que hace unos meses debutó, bajo la conducción del director Sergio Herrera. Esta iniciativa busca impactar a unos 60 jóvenes talentos del cantón, haciendo de ellos violinistas, percusionistas y flautistas, entre otras disciplinas musicales. 

 En tiempos inciertos, este esfuerzo sostenido y sus frutos ya palpables no deben pasar inadvertidos por la ciudadanía belemita. El mundo está aún sorteando los embates de una pandemia que dejó grandes retos a nivel de economía, salud mental y educación. 

 Ha pasado apenas un año desde la aparición de la Inteligencia artificial en la cotidianidad de los estudiantes y los profesionales del mundo entero, sin poder aún medir las consecuencias a nivel educativo o laboral. En medio de todo este panorama, Costa Rica vive los tiempos de mayor criminalidad en su historia, donde las calles amanecen manchadas de sangre.

 Valorando  esta compleja ecuación, nos resuena en el pecho la interrogante: ¿Cómo protegemos a las futuras generaciones? ¿De qué manera podemos asegurar el derecho de nuestra juventud a crecer integralmente y recibir las herramientas necesarias para encaminarse a un futuro de salud mental, espiritual y social?

 Claramente, no hay respuesta fácil y mucho menos una lista de pasos a seguir.

 Pero hay esperanza.

 Belén cuenta con un programa de educación artística que camina de manera continua desde hace años, de la mano de tres asociaciones que junto con el apoyo del Gobierno Local, ofrecen opciones de aprendizaje multidisciplinario a los niños y las niñas. Opciones de expresión creativa para los adultos mayores y en general, promocionan el arte al punto de llegar a impactar directamente a cientos de familias, sin que su condición social sea la que dicta esta posibilidad. 

 Los profesores y las profesoras que conforman el equipo docente de la Asociación Cultural El Guapinol, siendo los encargados directos de enseñar y promover las distintas disciplinas, tienen en sus manos el devenir de las futuras generaciones de artistas de la comunidad. Muchos de ellos pasaron también por el programa de formación y de sensibilización artística del Guapinol, a lo largo de los treinta años que tiene de existencia. Ellos forman parte de los frutos de esa cosecha artística que el cantón puede ostentar hoy como suya y que debe continuar sembrando y cosechando orgullo para los belemitas.

Andrea Oryza. Actriz y Gestora Cultural. Coordinadora Artística Asociación Cultural el Guapinol. 

Concierto "Independencia"

  La Asociación Cultural el Guapinol, la Orquesta Sinfónica Belén y la Banda Municipal Sinfónica de Flores se unen para conmemorar 205 años ...